Sunday, February 26, 2012

CHELSEA 2011-12: Un fracaso, dos culpables.



LA REVOLUCIÓN PENDIENTE

Era un lugar común en los corrillos futbolísticos: El fenomenal conjunto construido por Jose Mourinho empezaba a acusar la llegada a la treintena de la mayoría de sus protagonistas. Lampard, Drogba, Terry, Cech, Essien, Malouda.... la columna vertebral de ese equipo que en seis años había conseguido tres ligas y dos subcampeonatos, una final y dos semifinales de Champions, que había logrado estar al frente del ranking UEFA sin haber logrado ganar el máximo trofeo continental pero cayendo siempre sin ser derrotados, estaban llegando a la vez a esa edad en la que disminución de la capacidad física no es compensada ya por el know-how de la experiencia. Cabían dos posibilidades para la renovación: La sustitución paulatina y la revolución radical.

La primera no se acometió ante el excepcional rendimiento de los veteranos y con la esperanza de que los jóvenes valores de una cantera trabajada con mimo y dedicación (en estos momentos la más dotada de Inglaterra) bastaran para que se produjera el reemplazo. Pero a excepción de Sturridge y quizás en un futuro MacEachran, el semillero blue no ha logrado dar auténticos super-clase, aunque ha alimentado las alineaciones de muchos equipos medianos. Otros jugadores fichados en el pasado como Obi Mikel o Kalou, no han logrado desarrollar todo el potencial que anunciaban en su edad juvenil y han acabado por detrás de nuevas incorporaciones como Ramires o Anelka. Además, muchos de esos titulares del equipo han acabado siendo verdaderas instituciones, con un poder de mando y una autoridad moral que han dificultado las elecciones de los sucesivos técnicos que han pasado por el banquillo. En el argot militar se dice que los golpes de estado los dan los generales y los capitanes, nunca los coroneles, lo que al caso que nos ocupa se trasladaría como que el poder omnímodo de Abramovich y la importancia de los pesos pesados del vestuario crean un vacío de poder precisamente en la parcela donde se ganan las batallas.

Todo esto ha motivado que la segunda opción de renovación, la de la revolución de raiz, se haya acometido tarde y mal. Fichar al entrenador joven más cotizado y meterlo en un vestuario donde algunos jugadores le superan en edad y suponer que va a ser capaz de hacerse con las riendas del equipo es esperar demasiado. Es cierto que la pieza fundamental para esa renovación táctica que Villas-Boas traía consigo, el croata Luka Modric, no pudo ser incorporado pese a los denodados esfuerzos del futbolista y el dueño del Chelsea. Pero no haber eliminado a esos pesos pesados antes de la llegada del técnico portugués ha convertido una revolución en un golpe de estado en el que los capitanes parecen salir ganadores. De haberse desecho de una tacada del trio JFD (John, Frank, Didier), el equipo quizás habría perdido nivel hasta la plena adaptación de los sustitutos, pero al menos habría ganado en cohesión interna.

Y he aquí como se llega, indirectamente a una de las razones del fracaso de Fernando Torres en el equipo londinense. Tener que acometer la adaptación en un equipo que ha pagado 58 millones de euros por tí, y tener en el banco a un jugador que tiene tanta calidad o más que tú, es difícil de lograr sólo con el apoyo de un técnico joven que puede ser despedido en cualquier momento. Y no ha sido el único caso. Villas-Boas, ha intentado que Romeu fuese el cinco del equipo blue, con su límpida salida de balón, pero en cuanto Essien ha estado recuperado ha tenido que rendirse ante la evidencia de que es un jugador muy poco mejorable y que con él en el once, el equipo vuelve a demostrar superioridad en esa parcela del campo. Lampard ya no es el de sus mejores años, pero en la actualidad es el máximo goleador del equipo y el centrocampista más eficaz en el pase. Drogba cumplirá en breve 34 años pero cuando goza de minutos demuestra ser superior a la mayoría de sus defensores. Poco a poco el once titular ha vuelto a ser el de siempre, con la salvedad del capitán; las contrataciones de David Luiz y Gary Cahill y la experiencia adquirida por Ivanovic, ha permitido que el relevo en la defensa se haya culminado.

LA INFLUENCIA DEL FRACASO DE TORRES

Más allá de la complejidad de la situación del vestuario blue, lo cierto es que la observación de los partidos del Chelsea arrojan la impresión de que el equipo tiende a dominar a sus rivales y a crear muchas ocasiones que finalmente no se transforman. Es entonces cuando viene a la mente el hecho de que uno de los puntales fichados para esa renovación, el fichaje más caro en la historia del club, está en el peor momento de su vida.

En esta tabla podemos ver los guarismos de Torres en su última temporada completa en Liverpool.

PARTIDOS
GOLES/
PARTIDO
DISPAROS/
PARTIDO
PORCENTAJE
GOL








20.50
0.88
3.90
22.5



Más allá de que las urgencias del comprador podían estar inflando la cifra de venta, lo cierto es que los números de Fernando se correspondían con los de un delantero TOP que a sus 26 años ya era uno de los máximos goleadores del formato Premier actual, con 65 goles en 91 partidos de titular y 11 de suplente.

A continuación vamos a realizar un análisis ceteris paribus intentando dilucidar hasta que punto el fallo de Torres en su adaptación ha hecho fracasar la revolución de Villas-Boas.

PUNTO DE ARRANQUE: EL CHELSEA CAMPEÓN, DROGBA GOLEADOR

He aquí los datos del último Chelsea que consiguió ganar la Premier League, en la temporada 2009-10:


GOLES FAVOR
POR PARTIDO
GOLES CONTRA
POR PARTIDO
GOLES FAVOR/
GOLES CONTRA
PUNTOS
POR PARTIDO








2.71
0.84
3.23
2.26



Paralelamente mostramos los datos de su delantero marfileño:


PARTIDOS
GOLES/
PARTIDO
DISPAROS/
PARTIDO
PORCENTAJE
GOL








31.25
0.93
5.70
16.3



Lo que vemos es a un delantero voraz, muy activo de cara a puerta, con un porcentaje de acierto razonable dada su profusión y un promedio cercano al gol por partido.
Este canto de cisne de un jugador que cumplía 32 años fue lo que persuadió al dueño del club de fichar el delantero más cotizado de la premier. Vistos los datos de la tabla de Torres en el Liverpool, la continuidad parecía estar garantizada.

EL CHELSEA ACTUAL, LOS NÚMEROS DE TORRES

Ahora vayamos con las cifras en la presente temporada del Chelsea:

GOLES FAVOR
POR PARTIDO
GOLES CONTRA
POR PARTIDO
GOLES FAVOR/
GOLES CONTRA
PUNTOS
POR PARTIDO








1.81
1.19
1.52
1.77



Se observa una disminución de más del 20% en los puntos conseguidos, algo obvio cuando  se anota menos y se encaja más: El balance goleador ha caído a la mitad. Teniendo en cuenta que un balance igual a 1, arrojaría idealmente 1 punto por partido, y que un balance infinito, daría 3 puntos por partido, podemos trazar una línea imaginaria que pasase por las cifras de ambos años para entender esa proporción 3.23/1.52= 2.13 y la de 2.26-1/1.77-1=1.63, son puntos intermedio entre ese 1 y el infinito. Tiempo habrá de desarrollar en un artículo las funciones que relacionan el balance goleador y el promedio de puntos.
Paralelamente mostramos los datos de los dos delanteros:



PARTIDOS
GOLES/
PARTIDO
DISPAROS/
PARTIDO
PORCENTAJE
GOL







TORRES
15.00
0.13
3.00
4.4

DROGBA
13.00
0.31
3.63
8.5


DISTINTAS SUPOSICIONES

Ahora insertaremos en los datos del Chelsea actual diferentes promedios logrados para inferir hasta que punto la falta de acierto goleador de un delantero condena el trabajo colectivo.

SUPUESTO 1: DROGBA JUEGA TITULAR EN VEZ DE TORRES

Aún cuando la decadencia del jugador marfileño es ya clara, lo cierto es que sus promedios están siendo mejores.
De haber jugado los 26 encuentros de Premier, su promedio de 0.31 goles habría sumado 8.1 goles, apenas 2 más que la cifra de ambos. El balance goleador apenas habría mejorado de 1.52 a 1.58, que linealmente llevaría a un promedio de 1.82 puntos por partido, es decir, menos de 2 puntos más. Con 47 puntos el Chelsea seguiría 4º.
Hay que dejar constancia ahora que la forma de la función no sería lineal pero hacer una interpolación lineal entre dos cifras extremas nos permite simular la pendiente de la curva con un cierto margen de error.

SUPUESTO 2: TORRES, CON SU MISMA EFICACIA ACTUAL, IGUALA LA MEJOR PROFUSIÓN DE DROGBA.

Ahora suponemos que Torres es siempre titular, que sigue teniendo esos pobres ratios de eficacia, pero que  juega todos los partidos e iguala el número de disparos del mejor Drogba. En ese caso, el jugador habría obtenido 6.52 goles, es decir, medio gol más que apenas habría supuesto variar la cifra de puntos.

SUPUESTO 3: TORRES JUEGA EL MISMO NÚMERO DE PARTIDOS, PERO IGUALA LA EFICACIA DE SU ÚLTIMO AÑO EN LIVERPOOL

En este caso, los 45 disparos de el Niño se habrían traducido en 10.13 goles, es decir, 8 goles más para el conjunto. El balance goleador, habría mejorado hasta 1.77, lo que se habría podido traducir en 1.90 puntos por partido, que redondeando se habrían traducido en 49 puntos. El equipo sigue 4º.

SUPUESTO 4: TORRES RINDE EN EL CHELSEA EXACTAMENTE IGUAL QUE SU ULTIMO AÑO EN LIVERPOOL

Suponemos además que no se pierde más de 2 partidos y que Drogba no aparece en las alineaciones.

-Con el mismo promedio goleador, el futbolista llevaría 21 goles, es decir 15 goles más para el equipo. El balance goleador se dispara a 2.00, lo que conlleva un promedio de puntos de 1.95 que acabaría sumando hasta llegar casi a los 51 puntos. La mejora sería de 5 puntos, pero en la liga actual dicha cifra no les movería de la cuarta plaza, si bien es preciso considerar que conforme se altera el reparto de puntuaciones una determinada proporción de los nuevos puntos pueden provenir de equipos mejor posicionados.

-Con la misma proporción de disparos actual, pero con la eficacia mostrada en Liverpool, el jugador llevaría unos 16 goles, es decir, 10 más para el equipo. En este caso el balance goleador se pondría en 1.84 lo que conllevaría un promedio de 1.90 puntos. Nuevamente estaríamos en la 4ª plaza con 49 puntos.

-Finalmente el caso más favorable. Suponemos que juega todos los partidos menos dos, que el jugador logra disparar con tanta profusión como el mejor Drogba y que además consigue mantener los excelentes porcentajes que tenía en Liverpool. En ese caso (ciertamente algo irreal), el jugador habría sumado 26 goles al colectivo, lo que habría movido el balance goleador a 2.35, que podría haberse traducido en 2.15 puntos por partido, es decir 56 en total, lo que le asentaría en tercera plaza muy cercano a la segunda.

En resumen, la aportación negativa de la falta de gol de Torres oscila entre 5 y 10 puntos menos, suficiente para explicar la pérdida de ese nivel Champions del equipo pero insuficiente para entender por qué a estas alturas del campeonato, ni aún en el mejor supuesto goleador, el equipo se hallaría a 7 puntos de la cabeza.

LA RESPONSABILIDAD DE CECH

Considerado en el pasado por muchos como el mejor portero posible, su rendimiento ha ido empeorando notablemente en los últimos tiempos.
Ya en la temporada 2009-10, su promedio de paradas por disparos entre los tres arcos estaba en un pobre 73%, cuando los mejores porteros de la Premier están oscilando en torno al 80%.
En la presente temporada Petr tiene un promedio de 65.1%, lo que implica que si conservase la efectividad en las paradas de su último campeonato liguero conseguido, el equipo habría encajado 2 goles menos, elevando el balance goleador a 1.62 en el caso goleador actual, y a 2.51 en el mejor supuesto goleador.
Si el Chelsea pudiese contar, además con un portero capaz de tener registros próximos al 80% de paradas, el equipo habría encajado 12 goles menos, moviendo los balances goleadores entre 2.47 y 3.84.

LA HIPÓTESIS FINAL

Hemos realizado un análisis ceteris paribus en el que hemos supuesto que, por un lado, Torres habría dado en el Chelsea el resultado que se esperaba cuando se le fichó por 58 millones de euros, es decir, ser un atacante tan presente como Drogba pero con la eficacia demostrada en Liverpool, y por otro, que el equipo londinense se habría adelantado a la decadencia del portero checo contando con un guardameta capaz de parar el 80% de los disparos recibidos entre los tres palos.
La combinación más optimista de ambas suposiciones ha arrojado un balance goleador de 3.84 goles anotados por cada gol encajado, y por consiguiente, unos promedios de puntos de 2.57 por partido, lo que habría sumado 4 puntos más a los que tiene el City, actual lider de la Premier.
Evidentemente todo lo que pasa en el terreno de juego tiene una explicación colectiva, y un equipo que genera menos pases o que pierde más balones, tiende a hacer más dificil la labor de anotar o de no encajar goles.
Pero sirva este análisis para entender cómo dos protagonistas en el éxito de un equipo pueden ser también los causantes del fracaso en un trabajo bien hecho.



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